Me gustan las personas transparentes, sin máscaras,sencillas, las de tú a tú y, sobre todo, las que se hacen notar, por el mero hecho de hacer disfrutar. Las que brillan con luz propia y que a su lado, te hacen brillar.
En un encuentro sexual, no hay más que dos cuerpos entregados a gozar, y dos mentes, deseosas de sentir, de dar... pero a su vez, sin ninguna intención de mostrar sentimientos, de entregarse al "momento". Cuando topas con ese tipo de personas, es mejor alejarse; encuentros así no valen la pena.
Los que residen en el "yoísmo" y el egocentrismo más absoluto: "yo, yo, yo y después yo".. ¡uffffff! ¡cuánto egoísmo y cuánto vacío hay ahí dentro!
Mi objetivo de vida, en todos los terrenos, es pisar fuerte, ¡dejar huella! No me hace falta ser uno más, ese error ya lo cometí, probablemente, por mi manera de darme a los demás y por mi impulsividad.
Mi propósito es que, aún caminando por la vida en diferentes direcciones, te acuerdes de mí y pienses, "¡joder con Oliver!, ¡qué bien lo pasé con él, cuánto nos dimos, cuánto nos reímos!". Sobre todo, que tengamos la total libertad de llamarnos o escribirnos y que con un simple, "hola guapo/a, ¿qué tal estás?", se nos dibuje una sonrisa, y digamos, "¡bien, tengo muchas ganas de verte!"
Esas son las personas que me gustan; sin dobleces, sin condiciones...
Creo, que es la definición perfecta de la palabra "feeling". Porque tener feeling con alguien, no es adorar un físico, que es algo efímero, sino más bien, sentir la necesidad de cuidar algo tan hermoso y tan escaso hoy en día, como es un Amor verdadero o una amistad auténtica.
Porque hay cosas que tienen un valor incalculable y muchas veces, no somos conscientes de lo grandes que son.
Y donde digo cosas, digo personas.... personas con olor a quiero, puedo y me lo merezco; con gusto a "no lo sé todo", escucho y aprendo; con mirada de sí, y sonrisa de GRACIAS.
Y es justo en este preciso momento, en el que la vida comienza a ser un viaje increíble