4 de noviembre de 2019

Voluntad

Se pueden tener muchas cualidades y muy buenos propósitos pero sin voluntad, todos esos talentos quedarán en la bandeja de salida, atrofiados y desaprovechados.

La voluntad se conquista dando siempre lo mejor de nosotros mismos. La voluntad no es el resultado de un acto heroico, es la suma de un esfuerzo constante día a día por hacer las cosas bien, con amor, entusiasmo y perfección. Es darlo todo cuando crees que ya no puedes más. No rendirse cuando sabes que vale la pena llegar a la meta. Es saber que la vida es sólo una y que hay que aprovecharla al máximo. Es, en definitiva, conocerse, aceptarse y superarse.

La voluntad nos exige tener el GPS encendido para poner una meta y mantener la mirada fija en esa meta, y así la voluntad se convierte en una fuerza interior que exprime todas las capacidades que tenemos para alcanzar la meta y llegar al fin que nos hemos propuesto.

En la vida diaria hay muchas oportunidades para formar la voluntad: comer lo que debemos pero que no nos gusta, terminar de leer un libro que empezamos, hacer  ejercicio diario, dar prioridad a las cosas más importantes y hacerlas aunque sean difíciles. Vivir sin voluntad es llevar una vida monótona, arrutinada, aburrida y sin sentido, pues en el mundo los que triunfan no son los fuertes o ricos sino los que tienen voluntad.

@olivertijerin 

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